lunes, 27 de mayo de 2013

Un hecho que cambió mi vida (capitulo2)




Un hecho que cambió mi vida (capitulo2)



Durante la semana continué espiando por mi ventana pero no tuve suerte de volver a ver a Jessica y a Gregorio. Lo que más me interesaba era ver a Goyo, con su tremenda macana.

Acudí a la escuela normalmente, pero ya no fui a mis entrenamientos de fútbol, ni salí con mis amigos, obviamente tampoco les platiqué lo que había visto.

Edilberto y Panchillo acudieron a mi casa, pero le dije a mi mamá que no quería verlos que habíamos tenido unas diferencias durante el partido de fútbol y que aun estaba molesto con ello. Mi madre me creyó y les dijo mil disculpas así por esa semana no volvieron a molestarme. Pero lo que pasaba era que permanecí horas tras hora espiando la ventana de la vecina para ver algo y me iba en fracaso tras fracaso; pero no perdía el tiempo, al estar observando la ventana de la vecina me imaginaba las escenas que había visto y con eso era suficiente para masturbarme hasta dos o tres veces. Pero mientras me masturbaba y pensaba en la verga de Gregorio empecé a sentir un cierto cosquilleo en mi ano. Así que empecé a hacerme una masturbación, como decían mis amigos:cuata, mientras que con una mano me pajeaba con la otra, previamente untados los dedos con vaselina, utilizaba los dedos para metérmelos en mi ojete. Esto me produjo más satisfacción que la masturbación común. Llegué a tener unas venidas de abundante leche, claro esto fue al principio.

Primero empecé metiéndome el dedo índice. Con éste explore todo mi recto; registre cada una de las sensaciones que despertaba al moverlo de un lado para otro o metiéndolo y sacado. Hubo un punto, que después supe que era el punto P (el punto de la próstata) que es el correspondiente en el hombre al punto G de la mujer. Y en ese punto al masajearlo lograba mayor placer, mayor erección y mayor eyaculación. Después seguí con el dedo índice y dedo medio: con estos dos me podía masajear mejor el punto P y sentía mayor orgasmo. Así continué hasta que logré meterme los cinco dedos de la mano y en esa ocasión la sensación fue distinta: logré, también, erección, eyaculación mayor; pero el placer fue distinto pues sentí que al abrir más mis esfínteres del culo las sensaciones se me irradiaban hacia la espalda y hacia los muslos y me hacía mover mis caderas espasmodicamente, pero con un ritmo de atrás hacia adelante y de adelante hacia atrás. y sin tocarme mi verga logré tener orgasmos intensos y prolongados.

Así continué: descubriendo mi cuerpo y encontrando cuales puntos me daba mayor placer. También descubrí que al estar mi verga bien rígida, por debajo de mis bolas tocaba todavía parte de mi verga y que al acariciarla y masajearla podía lograr un orgasmo prolongado con una venida de abundante leche. Además, empece a tocarme is pezones, a apretarlos con los dedos indice y pulgar y sentir como se ponía erectos y me daba mucho placer. Una vez cuando esta leche blanca, viscosa y caliente me escurría entre los dedos de la mano se me ocurrió probarla. Hice varios intentos, pues no me animaba mucho. Pero una noche que me encontraba muy caliente y ya me había metido todos los dedos de mi mano derecha en mi precioso ojete (sabía que era precioso porque con un espejo puesto en mi cama me lo pude ver: era un ojete color de rosa, muy arrugado que cuando lo contraía y lo aflojaba parecía una boca que se abría y se cerraba como pidiendo verga), tuve una venida abundante, pero aun así continuaba muy caliente decidí probarlos. Así que, a los resto de la lechita que me quedaban en la mano les pase mi lengua; al principio tímidamente pero al encontrar su sabor agradable los metí en mi boca como si me estuviera comiendo una mermelada que me cubriera la mano. Me gustó como sabían así como lo viscoso que estaban. No sabía que había despertado la lujuria que llevaba adentro de mí.

El fin de semana fue el día de buena suerte, pues en las escaleras encontró a la tía de Jessica, que se llamaba Renata, llevando unas pesadas bolsas con víveres para su departamento. Muy comedido le ayudé a llevarlas y con este pretexto entré y conocí su casa por dentro. Estaba amueblada en forma sencilla, pero muy coqueta. Me pasó a la sala y me hizo que me sentara en el sofá. Me dijo que iba a prepara una limonada porque con el ejercicio me veía muy acalorado. Se tardó un poco lo que me dió tiempo para fisgonear por toda la sala y poder ver en el interior de la recámara de Jessica: había fotografía de ella, Renata, cuando era joven y se veía muy hermosa, en especial en una donde estaba vestida de vedette con un traje con plumas y  sin la parte superior del mismo dejando ver unos hermosos pechos, pero que con una especie de tapones con flecos plateados tapaban los pezones; en otra fotografía se encontraba con el mismo traje pero dejaba ver un tremendo y hermoso culo, que como se veía lo estaba presumiendo.

Llegó, Renata, con dos vasos de limonada en el preciso momento en que observaba las fotografía y me dice: hermoso, verdad que ¿no he cambiado mucho?. Y sin dejarme contestarle me dijo que eran las fotos de un espectáculo que ella presentaba y que era la dueña de la compañía. Que había hecho giras por Europa muy exitosas pero que se había cansado y decidió vender la compañía y retirase. Que se fue en busca de sus familiares pero que la gran mayoría había fallecido y que nada más había encontrado a Jessica y que como era su única familiar; pues la había traído a vivir con ella y que le había enseñado todo lo que ella sabía. Que su sobrina, Jessica era una gran artista que se habían cambiado a esta población porque se iniciaba una incipiente industria para películas porno y su sobrina había sido escogida, después de una pruebas, para hacer esa clase de películas.

Con cada cosa que decía, Renata, me dejaba más con la boca abierta. Y más me la dejo cuando me dijo que me veía muchas posibilidades para que ingresara es esa industria de hacer películas porno. Estaba estupefacto, no supe que contestar. ella se dio cuenta. Me dijo que me había estado observando por la ventana, sin que me diera cuenta, porque así como se veía de allá para acá así se veía de acá para allá. Y que me había visto mi cuerpo: que únicamente me hacían falta unos buenos pechos para estar perfecta. Entonces le digo, cuando pude por fin pronunciar palabras, que era perfecto y ella volvió a decirme: no perfecta.

Me explicó entonces todo lo que había hecho para transformar a Jessica en ese culo de mujer que era. Que cuando era ¿ hombre? se llamaba Alejandro pero que ella le vio muy buenas hechuras para transformarla en lo que es. Empezó con una terapia de hormonas femeninas con lo que logró que las nalgas fueran más grandes y redondas, le crecieron los pechos lo suficiente para ponerle expansores de piel, para poder hacerla ceder, y pudiera recibir unas prótesis DD. De como le enseñó como maquillarse, vestirse, caminar con tacones de 15 cm. y como modular su voz. Me dijo que no le costó gran trabajo ya que ella era materia disponible y se dejó conducir hasta tener los resultados actuales. Que si quisiera podría hacer lo mismo conmigo, y me preguntó ¿cuantos años tienes? y le dije que 18 años. Me contestó, que estaba en el puro momento para poder hacer los cambios y estos dieran unos excelentes resultados. Pero como a mí lo que genéticamente tenía mejor era de la cintura para abajo pues eso es lo que se debería resaltar: pues esas caderas, esas nalgas y esos muslos estaba regios.

Fue tan rápido lo que me dijo y lo que me propuso que lo primero que quise hacer es irme corriendo a mi casa. Ella se dio cuenta y me detuvo tomándome del brazo y diciendome al oído: lo he visto en tus ojos te ha encantado la verga de Goyo, además eres lujuriosa pues lo que hacías en tu recámara cuando creías que nadie te veía no lo hace una persona tibia sino una muy caliente. Tú gozabas cuando te metías tus dedos en tu culito: lo decían tus ojos entornados y tu boca y hasta me pareció oír tus gemidos; así que tú tienes madera para ser una buena chica.

Me soltó de la mano y me dijo ahora ya te puedes ir. Sí decides recibir mis enseñanzas ya sabes donde estoy buscame y con gusto seré tu maestra y si decide seguir así como estas y no cambiar puedes contar conmigo como amiga.

Pero esto último te hará caminar por algo tortuoso y doloroso y al final llegaras a lo que te propongo, pero tú sola cayendote y levantandote; yo te ofrezco un camino directo y sin sufrimientos. Así que piensalo y tu decides.

Llegué a la casa como un rayo y me metí a mi recámara como si ahí me sintiera a salvo de todo. Sus últimas palabras retumbaron en mis oídos y pensé ya nada será como pensaba que sería.

El domingo me fui con mis amigos al juego de fútbol pero estaba más distraído que nunca. Asi que rápidamente me sacaron del juego. No me esperé al termino del primer tiempo. Tomé mis cosas y me fui directamente a mi casa. Estaba sola ya que la familia se había ido a visitar a un familiar que vivía muy retirado de donde vivíamos; así que llegarían ya entrada la noche.

Llegué y me bañé muy lentamente, tallé todos mi cuerpo como si quisiera con ello sacar todo lo malo que pensaba que me invadía. Me sequé y me dirigí desnudo hacia la sala. Me quedé pensando en todo lo que me había dicho Renata.  Me levanto de repente y en lugar de dirigir mis pasos hacia mi recámara, me dirijo hacia la recámara de mi madre. Abro su closet y me pongo a buscar entre sus ropas hasta que encuentro un hermoso vestido rojo de seda con una caída, de la tela, increíble. Después me dirijo a sus cajones y tomo un sostén con las copas de encaje, también de color rojo, y miro la etiqueta y dice copa doble DD que con miles de dificultades me lo pongo pero no lo lleno. Tomo un liguero, de color rojo, y me lo pongo también. Tomo unas medias rojas y también con dificultades, pues tenían una costura en la parte posterior y hasta que quedó derechas me quedé a gusto, las detengo con los tirantes del liguero. Luego, me pongo una tanga roja muy coqueta, que me hizo sentir cosquilla en mi ano, el hilo dental. Me pongo el vestido y como me había dicho Renata, de la cintura para abajo todo bien pero de arriba como que le faltaba relleno. Asi que tomé unos globos y los llené de agua hasta donde creía que quedaría como unos verdaderos pechos que llenaran esas copas. No es por nada, pero me quedaron perfectos. Me puse una peluca rubia, de mi madre. Me volví a colocarme el vestido y ahora si me veía preciosas, sí preciosa. Me guste como me veía. Empecé a caminar hacia la salida de mi casa y a dirigir mis pasos hacia la casa de Renata. Parecía como si me estuviera esperando pues antes de tocar ella abrió la puerta y me dijo bien bienvenida: " Hija mía"

Le gustó como me veía. Pero me dijo que aun me faltaba para verme realmente hermosas. Me dio que iba a estar verdaderamente bella cuando ella me diera la instrucción. Pase y me dijo que me sentara y que cruzara mis rodilla. Hice eso los más coqueta que pudo y ella me dijo: ya vez como esta hecha para esto. Le dije, entonces, que sentía la necesidad de tener algo duro en mi culo así que buscó que podía introducirme y me diera un placer completo, sin llegar a lastimarme pues era virgen. Busco en los cajones, de Jessica, y en uno encontró un tremendo dildo de aspecto casi natural y una caja de condones. Buscó un lubricante y también en ese cajón lo halló. Como el dildo tenía un ventosa en su base lo coloco en una de las paredes del baño, lo cubrió con el condón y lo embadurnó de lubricante. Consiguió un banco y se dispuso a meterme semejante macana de plástico de aspecto casi real, en mi virginal culo. Me llenó el ojete de lubricante y luego con los dedos, llenos de lubricante, los metió todos en el canal del gozo; los metía y los sacaba hasta que quedó todo lubricado, ese canal, y a la vez esto me preparó y me calentó para estrenar mi virginal culo. Me pongo de espaldas a esa macana o verga de plástico y empieza el regateo: yo a trata de metérmelo y el culo a no dejarme que se lo metiera. Renata toma con las manos cada cachete de mis nalgas y lo separa, los más posible, para que al fin pueda entrar la verga en mi culo. Este, el culo, recibe a regañadientes a la verga de plástico. Yo esperaba que hubiera dolor pero no, hubo un gozo indescriptible que hizo que mi verga se vaciara en el momento que toda esa verga de plástico me había penetrado hasta las bolas. Llené el vestido de mi madre, pero no me importo, porque empecé un movimiento de adelante hacia atrás y de atrás hacia adelante que me hizo ver visiones del placer que me proporcionaba. Cuando estaba con los ojos cerrados tratando de gozar cada segundo siento en mi boca un objeto duro de consistencias de carne. Cuando abro los ojos veo a Renata dandome su verga para que se la mamara. Pensé al fin probare una leche de otra gente y se la empecé a mamar, como podía, y Renata corrigiéndome, según lo hacía mal, hasta que se vació en mi boca y pude tener en mi boca una leche caliente, viscosa y lo principal sabrosa. Me la trague toda y seguí succionandole la verga hasta que ya dejó de salir leche.

Nos separamos, me quitó la ropa y me dijo que tendría que lavarla y que para la proxima le pidiera unas prótesis mamarias en lugar que esos globos tan horribles que me había puesto y se veían peor. Me quedé desnuda en su sala mientras ella se encargaba de la ropa de mi mamá. Me quede pensando que ya nada sería igual y que ella sería mi maestra....

Continuará........


domingo, 26 de mayo de 2013

Todo por dinero


Todo por dinero




Hola mi nombre con el que yo me identifico es Yolanda, yo nací no como mujer sino todo lo  contrario, yo fui un niño, pero no les diré que desde hace tiempo yo me sentía diferente, que tenía gustos más femeninos, sino que más bien yo nací totalmente normal, era un niño al que le gustaba hacer lo que cualquier niño haría, jugar con los carritos, con los muñecos de acción incluso quería ser futbolista algún día. Pero algo que si me paso es que era un niño muy retraído, con pocos amigos y fui muy tímido, si acaso el único amigo que tuve fue una niña que ya no veo desde mi infancia, pero tal vez a ustedes les interesa el suceso que marco mi vida para siempre.

La verdad pienso que los lugares y las fechas de esos sucesos no tienen la más mínima importancia; pero lo que si importaría mencionar es como está conformada mi familia; tengo un par de hermanas mayores que yo, Angélica y Andrea, y también tengo a mi madre y a mi padre, en mi caso les diré que tengo características femeninas, si me vieran en la calle vestida y muy bien arreglada me confundirían  con una chica adolescente, pero bueno a la historia.

Yo cursaba el primer año de secundaria, como les dije yo era un niño muy retraído y tímido, así que no tenía convivencia con ninguno de mis compañeros, solo que un día en el receso se acercaron un par de compañeros a mí; Jorge y Luis.

Luis: Hola Juan ¿Qué haces?

Yo: Hola, no estoy haciendo nada ya saben y que les dio por hablarme?

Jorge: Jeje Que bueno que lo mencionas mi amigo jeje, tu díselo Luis.

Luis: Bueno te queríamos citar para hacerte una propuesta o más bien una apuesta hay unos 2500 pesos (Mexicanos) en juego.

Yo: Mmmm de que se trata?

Jorge: No tan rápido mi amigo, nos veremos hoy en la puerta de la escuela a las 3:00 Pm bueno si te interesa.

Jorge y Luis: Adiós.

La verdad me intereso mucho esa propuesta, ya que necesitaba dinero para comprar algo que quería y mis padres no querían comprármelo, ahora tenía la confianza de que, lo que decían Jorge y Luis era cierto al decir que me darían ese dinero, claro si cumplía con sus condiciones de ellos; por otra parte ellos venían de familias con buena posición social y por tanto tenían dinero, así que fui a la hora pactado.

Jorge: Mira quien viene Luis, es el inigualable Juan (lo decía en un tono un tanto burlón)

Yo: Bueno mejor díganme que es lo que quieren.

Luis: Ok está bien, bueno, lo que te queríamos proponer es una apuesta, y como ya te había dicho hay un premio.

Jorge: Así es Juanito, la apuesta consiste en que por una semana uses ropa interior femenina, hablo de 24 horas al día por una semana.

Yo: ¡¿Qué?! ¿Estás loco? está bien que necesite dinero pero no haría eso por nada del mundo, ¡JAMAS!

Jorge: No te pongas así, ni que fueras “Gay” solo por ponerte una panty y un bra, pero bueno si no quieres no te preocupes está bien, pero no olvides que la propuesta sigue en pie, bueno nos vemos.

Luis: Adiós Juanito, jeje.

Yo: Si lo que digan locos.

Así me fui muy indignado por la propuesta, lo bueno que no necesitaba tanto dinero como para hacer algo así, pero cuando llegue a casa para ver cuantos ahorros tenia paso algo muy lamentable, abrí mi caja donde tenía aproximadamente unos 2700 pesos, y me faltaban unos 800 pesos para completar para lo que necesitaba; pero cuando me fije cuanto había mi sorpresa fue que ya no había ni un solo peso, no lo podía creer ya desesperado empecé a buscar por todos lados el dinero, en mis cajones, en mi armario hasta debajo de la cama, y ya después de buscar un buen rato pensé que tal vez lo tomaron, y supuse quien podría haber sido, ya enojado baje a la sala de mi casa.

Yo: ¡Andrea! Quiero mi dinero ahora (mi hermana Andrea era la mediana ella cursaba el tercer año de secundaria)

Andrea: De que me hablas niño, no sé de qué me hablas.

Yo: No te hagas la tonta yo sé muy bien que agarraste todos mis ahorros.

Andrea: ¿Yo? Estas completamente loco hermanito yo no eh tomado nada de tu caja.

Yo: Lo sabía, yo no dije donde tenía mi dinero y nadie lo sabía.

Andrea: Jaja, Ok lo admito yo lo agarre pero y que, solo es un préstamo.

Yo: Que préstamo ni que nada, quiero que me lo devuelvas ahora.

Andrea: Mmmm lo siento ya me lo gaste todo en nueva y linda ropa, así que tendrás que esperar para que te lo devuelva.

Yo: No lo creo se lo diré a mama ahora.

Andrea: Jajaja no creo que lo hagas si sabes lo que te conviene, supongo que recuerdas lo del auto de papa, que alguien borracho  supuestamente lo choco, pues resulta que yo se fuiste tú, y no solo eso sino que también tengo las pruebas.

(Si lo sé yo dije que era un poco tímido, nunca dije que fuera tranquilo, es solo que quería manejar para parecer un poco más interesante para las chicas).

Yo: Y tu como sabes eso.

Andrea: Tengo mis fuentes y formas de saberlo pero eso no importa, además ya te dije que si te lo pagare.

Lamentablemente mi hermana la menos favorita se salió con la suya, y sabía que si me lo regresaría solo que con ella no se sabe después de cuantos años, aun así ya lo cobraría después y de la forma en la que más le duela. De todas formas seguía teniendo mucho coraje y me fui a dormir. Al día siguiente, me desperté como siempre para ir a la escuela, fui a darme un baño y en un sesto vi una panty de una de mis hermanas, recordé la propuesta de Jorge y Luis y por consecuencia lo que mi hermana me había hecho, siendo sincero contemple la posibilidad de entrar a la apuesta para tener de nuevo dinero, incluso decirles a Jorge y a Luis que lo haría pero aumentando la apuesta y obvio también la recompensa, solo por hacer eso.

Llegando a la escuela fui a mi salón y me senté en mi lugar, para mi mala fortuna Jorge ya estaba ahí él y yo, solos y nadie más, me miro y se me acerco.

Jorge: Y dime Juan, ¿Has pensado lo que te hemos propuesto?

Yo: Déjame en paz Jorge, no me interesa lo que me propones.

Jorge: No me digas eso, a poco no te caerían bien unos pesitos es más, te subo la apuesta te doy $ 3000, y solo por una semana, y solo tendrías que ponerte un par de prendas femeninas y ya es todo.

Yo: Jajaja y apoco seria eso y ya, dudo que solo sea eso.

Jorge: Bueno, claro que nosotros tendríamos que constatar todos los días que tengas puestas esas prendas, y tendrías solo que cambiar el atuendo cada día.

Yo: Y digamos que aceptara, ¿De dónde conseguiría la ropa? No creo que tú me las compres.

Jorge: Bueno si aceptaras tal vez lo haga, pero ¿No tienes tu un par de hermanas? Bueno yo conozco muy bien a Andrea y sé que usa unas prendas muy finas y extravagantes, y supongo que tu otra hermana no se queda atrás, así que anímate, no tienes nada que perder o sí.

Me quede pensativo, afortunadamente sonó la campana y llego el maestro, pero solo me dijo que lo pensara, y era cierto no tenía nada que perder, después todo transcurrió normal, era viernes y lo agradecía ya no tendría que soportar a los maestros, ni a Jorge y a Luis, pero la verdad sí que empecé a contemplar lo que me dijo Jorge, necesitaba el dinero y subió la apuesta, de hecho tendría más de lo que ya tenía, solo un poco pero, ¿Cuantas veces se nos presentan las oportunidades de conseguir dinero de una forma rápida y fácil? La verdad es que, son muy pocas o a veces nunca. Ya después en el receso, me volvieron a acosar este par de brutos y volvieron con lo mismo.

Luis: ¿Y? ¿Ya lo has pensado mejor?

Yo: Bueno, la verdad si, y está bien lo hare solo que quiero el pago adelantado.

Luis: Mmmm no lo sé, convéncenos.

Yo: La verdad no me agrada mucho la idea de ponerme ropa interior femenina y menos la de mis hermanas, necesito el dinero pero no tanto como para rebajarme más de lo que estoy dispuesto a hacer, así que tómalo o déjalo.

Jorge: Mmmmmm, jaja no se tu Luis pero a mí me convenció.

Luis: Si a mí también, bueno Juan está bien te lo daremos el Domingo a las 4:00 Pm, y de paso nos ponemos de acuerdo de como quedaremos para hacer la apuesta, por otra parte si te lo damos y luego no cumples con el trato sabes lo que te puede pasar verdad.

Yo: Me parece bien todo, y no me preocupan tus amenazas, de todas formas yo siempre cumplo con lo que quedo.

Jorge: Ok está bien, y no te enojes princesa el Domingo te vemos en la entrada de la escuela.

Por qué me pasan estas cosas a mí, mi hermana me roba y chantajea, y un par de depravados me proponen cosas que no se ni en donde se le ocurren, esa semana será la más larga que tendré en mi vida.

Por fin llega el domingo, voy a la escuela como lo acorde con ellos, y resulta que ya estaban ahí puntales cuando les conviene, eso creo porque yo no gastaría así mi dinero y no  tanto por este tipo de apuestas, pero a mi si me conviene.

Yo: Hola, ¿Tienen el dinero?

Luis: Si, aquí está pero, no tan rápido primero son las condiciones, primero como ya dijimos te pondrás la ropa interior de tus hermanas por una semana, revisaremos todos los días que tengas esa ropita puesta y lo haremos durante los recesos en el baño, te quitaras toda la ropa de hombre en el baño y te quedaras con solo la ropa interior de tus hermanas, no te preocupes por si entran o no, nosotros no dejaremos que nadie pase a esa hora, por ultimo solo te pondrás una peluca y te quedaras así un par de minutos, y después te podrás vestir, otra condición es que debes llegar con la ropa puesta a excepción del bra, y te debes ir con ella puesta, olvídate que tienes ropa interior de hombre mientras estés en la escuela, en tu casa puedes hacer lo que quieras, dejártela o quitártela aun que me gustaría que te la dejes jajaja.

Jorge: Y el fin de semana estarás con nosotros, de hecho queremos que digas a tus papas de que te quedaras todo el fin con nosotros, obvio en todo el fin de semana queremos que te quedes con la ropa puesta incluso, que duermas con esas prendas.

Yo: Si supuse que no estaría tan fácil, pero está bien acepto.

Luis: Bien solo hay una cosa que hacer, necesitamos que te pongas un conjunto de ropa interior ya sabes como garantía de que harás lo de toda la semana.

Yo: Que no confían en mi palabra.

Jorge: La verdad no.

Yo: Bueno está bien lo hare, solo que en dónde.

Jorge: En mi casa.

Nos fuimos y tomaron un taxi, llegamos a una casa muy grande por lo menos más que la mía, había una entrada grande para los autos, había un patio grande con jardín y su casa muy grande como de tres pisos, entramos fuimos a su habitación y en una bolsa tenía la ropa, era un conjunto color rosa la panty era normal no era ni tanga y el bra que les puedo decir era como los de mis hermanas, nada que no haya visto.

Luis: ¿Qué te parece tu ropita princesa?

Yo: Me da igual dámelo y dime en donde me cambio.

Jorge: Aquí frente a mí.

Luis: Bueno yo no me puedo quedar, me tengo que ir pero nos vemos mañana no olvides llevar tu ropita mañana, adiós princesa.

Saben que raro nunca me molesto que me digiera así, pero bueno ya después que se fue me fui quitando la ropa, primero la playera, el pantalón y por ultimo mi bóxer, Jorge me dio la panty y me la fui poniendo, nunca me imaginé que la ropa femenina fuera tan suave, después me dio el bra y Jorge me ayudo aponérmelo, el me lo abrocho por detrás y me dio unos pechos postizos y me dijo que me los pusiera, ya me los acomode y después me dio una peluca rubia igual me la puse me mire en el espejo y no podía creerlo me parecía un poco a mi hermana Angélica cuando ella tenía 15 años.

Jorge: Vaya vaya, no lo puedo creer si pareces mujer, pero dime cómo quieres que te llame, porque no te voy a decir juan.

Yo: No lo sé y no me importa, así que llámame como sea.

Jorge: Bueno está bien, te llamaras “Yolanda”.

Yo: Me da igual, solo dame el dinero y mañana ya empezaremos con el trato.

Jorge: Ok aquí esta $ 3000, que sean de provecho Yola.

Yo: Gracias, bueno ya me quitare esto y me también ya me voy.

Jorge: Bien Yolanda mañana te veo en el receso.

Me quite todo agarre mi ropa y me fui, llegue y guarde mi dinero lo mejor que pude, mi hermana ya no podría robarme otra vez.

Andrea: Hola hermanito.

Yo: Que haces aquí y que quieres.

Andrea: Te traje esto… ¡Tu dinero!

Yo: ¡¿Qué?!

Andrea: Que aquí está tu dinero, gracias por prestármelo, eres muy lindo si necesitas algo no dudes en pedírmelo.

La verdad que me sentí como un idiota y un estúpido por pensar que mi hermana se tardaría mucho en darme mi dinero, pero ahora el problema es que no sabía qué hacer con el maldito compromiso que ya me había echado.

Al día siguiente, busque unas prendas para usar ese día, para mi sorpresa mis hermanas usaban puras tangas, tome una y un bra me puse la tanga que se sentía muy raro, y el bra lo metí en la mochila y me fui a la escuela, tenía un poco de miedo que tal que alguien se diera cuenta de lo que llevaba puesto, no quiero ni imaginar. Llego el receso y fui con Jorge y Luis al baño.

Luis: Hola princesa, me perdí ayer el espectáculo, pero me dijo Jorge que te veías muy bien y que ahora te llamas Yolanda.

Yo: ehhhh si, como sea empecemos para que me vaya lo más rápido posible.

Jorge: Me parece bien, enséñanos tus prendas, chiquita.

Me desnude, me puse el bra con los pechos postizos y la peluca.

Luis: Vaya, Jorge no me mentía, te ves divina y tienes una tanga, mmmm te ves tan rica que te cogería.

Yo: Jaja, te quedaras con las ganas wey.

Jorge: No hables así mi amor, tienes que hablar como una señorita en todos los sentidos, en tu tono de voz y de una forma respetuosa, ¿Quieres?

Yo: (Intentando hacer la voz más femenina) ¿Así quieres que hable papi?

Jorge: Exactamente así, hasta me paraste la verga con tu voz de nena.

Yo: Si bueno, ya pasaron los cinco minutos así que me voy a vestir nenes.

Luis: Esta bien, y dime princesa, ¿Qué te compraste con tu dinerito?

Yo: Hablando de eso, no creo necesitarlo del todo.

Luis: ¿Te nos estas echando hacia atrás princesa?

Yo: No, seguiré con todo, no me cae mal ese dinerito.

Jorge: Maldito dinero lo que puede lograr pero bueno, me gusta que cumples con los tratos Yolanda.

Yo: Bueno ya no importa, y ya me voy.

La verdad no sé por qué me dio de hablarles como si realmente fuera una chica, pero bueno no importaba porque tenía más dinero de lo que necesitaba. Los días pasaron como se supone que serían, nos veíamos en el baño les hablaba lo más femenino que podía, e incluso bromear en que tenía novio y no podía andar con ellos, así hasta el día viernes.

Luis: Anda Yolanda, dame aunque sea un besito.

Yo: No lo creo nene, mi novio no me la perdona.

Jorge: Sabes Yola, me gustaría aumentar la apuesta, se va a cavar la semana y pensaba en que fueras con nosotros a salir al cine con nosotros, es algo que pensé y no te iría hasta mejor de lo que te fue con ese dinero, ¿Qué dices?

Yo: ya les dije a los dos que no hace nada de eso, no les mamare nada, no les besare nada y no saldré al cine con ustedes ni de hombre y menos de mujer.

Luis: ¿Y es tu última palabra?

Yo: Si, solo será lo del fin de semana y nada más, como si nada hubiera pasado, y quiero que ya me empiecen a llamar por mi nombre.

Jorge: Pues te tengo noticias puta, no creas que hicimos esto solo para que te vistas de mujer y solo nos calientes la verga, nos chuparas los pitos, nos besaras todo el cuerpo, y te cogeremos el culo hasta que te guste y nos pidas que no paremos jamás, y si no lo haces ya verás.

Yo: Y que les hace pensar que me intimidan, para lo que quieran aquí estoy.

Juan: Jajajajaja tú sí que me haces reír pendeja, nosotros no pensamos en golpearte, sabemos que no nos serviría de nada pero, tenemos ciertos videos y fotos de un pinche marica, hablando de su novio y que si no lo tuviera, andaría con nosotros.

Como pude ser tan pendejo, sabía que algo no me cuadraba, ese dinero vaya que no lo desperdiciaron esos hijos de su puta madre, al contrario les salió barato, me tenían en videos, vestido con ropa de mis hermanas y casi casi tirándoles la onda a esos weyes, enserio que esta vez la cague pero carbón.

Jorge: Bueno Yolanda, mañana vas a ir vestida toda completa a mi casa, y te daremos unas sorpresas.

Luis: Por lo pronto, hoy nos la tienes que mamar si no, todos en la escuela te verán como lo que eres; una puta, y los maestros y tus papis sabrán lo que realmente te gusta, así que de rodillas y a mamar puta.

No podía hacer nada, estaba entre la espada y la pared, y si se sabía la verdad seria mi fin, así que me agache y con lágrimas de rabia e impotencia me acerque a ellos dos, con mis manos empecé a frotar sus vergas sobre sus pantalones, se sentían duros y grandes, los dos se empezaron a desbrochar los pantalones y a sacar sus vergas largar y erectas, ambas derramando liquido transparente, eran mucho más grandes a comparación de mi pequeño miembro, tome las dos con mis manos, y las empecé a masturbar, después de un poco me ordenaron tragar esas vergas, empecé con la de Jorge, poco a poco fui abriendo la boca la tenía muy húmeda; llena de saliva que casi se me escurría, toque la punta de su pitote con mis labios y la bese, y después metí la cabeza en mi boca y la chupe como a una paleta, y luego metí toda su verga en mi boca y empecé un mete y saca, mi boca dejo de ser virgen para los penes ese día, luego vi la verga de Luis e hice lo mismo, y así estuve un rato ambos aparatos tenían un sabor un poco salado, pero extrañamente no me desagradaba el mamarles sus vergas, al contrario siento que me gusto un poco, pero no se los iba a decir, después de estar un buen rato mamándoles sus penes se corrió Luis en mi cara y luego Jorge en mi boca, y me obligaron a tragar todo y a limpiarlos.

Luis: Que rico lo hiciste mi princesa, esto se va repetir pero mejor, adiós Yola.

Jorge: Si, eres la mejor me muero por penetrar ese culo, no vemos mañana mi putita.

Estaba lleno de rabia por el engaño, termine saliéndome de la escuela a mitad de las clases, agradezco que los maestros luego no se fijan si nos salemos o no, llegue a mi casa me acosté en mi cama, y me quede dormido, ni siquiera me quite el bra y tanga, así me quede hasta el día siguiente.

Mi amiga me pido que lo subira ella esta haciendo los relatos segun ella los recuerda, esperamos sus criticas.