miércoles, 22 de junio de 2016
MAS ALLA DEL ATLAS 3
MÁS ALLA DEL ATLAS – 3
Aquellas palabras me dejaron turbado, no sabía que responder, quise contestar pero lo único que obtuve fue un puñetazo en el estomago y otro en la cara, que me dejaron medio grogui, en eso me dijo.
- Tengo una persona muy interesada en ti, pero me ha pedido una serie de condiciones y no puedo rechazarlas, todo este tiempo, se te ha adiestrado en las costumbres del país y en la condición de la mujer. Mañana comenzaremos con un tratamiento muy especial, seguirás trabajando como hasta ahora pero el régimen de comidas será especial para ti, además tendrás que hacer ejercicios físicos y tonificar un poco tu musculatura, necesitaras un aporte vitamínico específico, no tengas miedo ninguno, lo único que tienes que hacer es seguir obedeciendo y la vida será mucho más placentera.
Me llevaron a mi cuarto y allí permanecí encerrado todo el día. Al día siguiente, me despertaron a las 5 de la mañana, me metieron en un gimnasio donde me espera un preparador físico particular. Me indico que todos los días tenía que acudir al gimnasio para ponerme en forma, con una serie de ejercicios estudiados para mi físico él lo dirigiría personalmente, me mando cambiarme de ropa, facilitándome una camiseta de tirantes, un short y unas zapatillas. Comenzamos esa misma mañana, los ejercicios en si no eran muy violentos, solamente era de mantenimiento y fortalecimiento de determinados músculos, como las piernas cintura y glúteos. Al terminar el mismo me daba un masaje y después una ducha de agua bien fría. Terminada las sesiones de gimnasia, tenía que hacer mis labores domesticas como hasta la fecha, a la hora de almorzar la comida era mejor que hasta la fecha además de ser mas nutritiva me daban un complejo vitamínico que tenía que tomar, mañana, tarde y noche sin faltar delante de ellos.
Un día después de los ejercicios, el entrenador al darme el masaje me mando desnudarme completamente, me pareció un poco raro que para darme el masaje que me daba todos los días, aquella vez tenía que desnudarme, pero si no obedecía ya sabía lo que me esperaba, me masajeo las piernas llegando hasta los muslos, entonces vertió sobre mi sexo, el aceite con el que me daba el masaje, y sin darme tiempo a reaccionar me estaba haciendo una paja, mi pene comenzó a reaccionar, pero hacia más de 2 años que no había tenido relaciones sexuales y claro enseguida se puso como el mástil de la bandera, llegando a su máxima excitación entonces le dije.
- Por favor no continúe que me voy a correr, además nunca me ha masturbado un hombre.
- Eso no tiene nada que ver, solamente estoy comprobando tu resistencia y medición de tu miembro, que por lo visto está muy bien de tamaño.
Después me mando darme media vuelta quedando mi culo al aire, me masajeo mis glúteos y me dijo que me pusiese de rodillas sobre la camilla, cuando estuve en la posición indicada, me separo los glúteos, unto bien mi esfínter y sin decir nada me metió dos dedos en mi culo.
El grito que di, se debió de oír en Sevilla, el cabrón me había perforado el culo sin avisar de inmediato salte de la camilla y al poner los pies en el suelo me encontré con su puño en mi cara que me volvió a subir a la camilla y me dijo.
- Se te dijo que tenias que obedecer en todo, pues hazlo ya y al que no quiere una taza se le dan siete.
Me volvo a poner en la posición de rodillas sobre la camilla y volvió a meterme los dedos en mi culo como si me estuviese follando así permaneció como 5 minutos, cuando termino agradecí por haberme sacado de mi culo sus dedos, pero en mi subconsciente me había gustado. Esa misma operación la repitió a partir de ese día constantemente, incluso la de masturbarme llego un día que eyacule, pero cuando estaba a punto de hacerlo, puso un vaso ante mi pene y me obligo a que eyaculase en él y después beber mi propio esperma. Su sabor era dulzón tirando algo a acido. Me gusto.
Todos los días la misma rutina, gimnasia, después el masaje, ponía el culo y me metía los dedos, algún día me masturbaba, después las labores domesticas y así durante 6 meses. Mi físico estaba cambiando, mis piernas eran más esbeltas mis glúteos mas redondeados mi tórax no era más musculoso pero si más prominente a la altura de mis tetillas, que habían crecido, un día en el gimnasio, me dijo que antes de ducharme me afeitaría mi pubis y recto, y así lo hizo, pero no fue con una maquinilla fue con una navaja barbera, me quede de piedra con el temor de que se le fuese la mano, me enjabono toda la zona y con mucha suavidad comenzó a afeitarme, cogía mi pene que con la excitación estaba duro y lo movía para un lado y para el otro con el fin de tensar la piel y poder pasar la navaja, después, poniéndome de rodillas le tocaba al ano, abrí lo máximo que pude mis glúteos para que la navaja no se equivocase. Cuando termino me pase la mano y estaba completamente limpio de pelo, nunca mejor dicho, como culito de niño.
A los pocos días, comenzamos con nuevos ejercicios, que consistían en mover las caderas y el vientre, para ello me puso una música y me dijo que tenía que llevar el ritmo con caderas y vientre, en un principio era lenta pero según pasaban los días el ritmo aceleraba, fue entonces que me dijo
- Mira todo esto es para enseñarte a bailar nuestras danzas, queremos que seas una bailarina experta, tu destino será la de bailarina típica, aprenderás lo que vosotros decís la danza del vientre, moviendo caderas y vientre muy sensualmente. Te adelanto que tendrás que bailar en Clubs de copas para extranjeros te vamos a transformar en una hermosa mujer, serás la bailarina más sensual de Marruecos, quieras o no, si lo haces bien ganaras mucho dinero pero si lo haces mal bailaras en tabernas de mala muerte, donde se aprovecharan de ti y te golpearan.
- Pero eso no lo podéis hacer, la policía me estará buscando y cuando me encuentren pagareis todas las fechorías que me estáis haciendo.
- Olvídate de la policía, han encontrado un cadáver dentro de un choche totalmente carbonizado, lo único que se encontró fue tu documentación, estás muerto, y tu cadáver ya fue repatriado a España y estas enterrado, tu nombre a partir de ahora y como se te conocerá es FATINE, ósea que ya sabes tu destino, si quieres empeorarlo desobedece y los cinturones no dejaran de caer sobre tu cuerpo.
Después de aquellas noticias, mis esperanzas de salir de aquel encierro se esfumaron, estaba condenado a una transformación de personalidad, pero en mi mente había todavía una esperanza, mis recuerdos, podrían cambiarme físicamente pero no mentalmente, en la primera ocasión, podría acudir al consulado y exponer mi caso, si es que podía demostrar algo.
El tiempo fue pasando, las clases de baile seguían, iba teniendo más soltura y cogiendo el ritmo de los bailes que me enseñaban, un día cuando me desperté, no estaba en mi habitación, estaba en un hospital, atado a una cama y con la cara vendada, me dolía todo el cuerpo. Pude comprobar que en la habitación tenia constantemente dos personas, una mujer y un hombre que cuidaban de mí y no permitían que hablase con nadie, tras varias semanas, entro una mujer, no llegue a verle la cara, pero oí su voz, pude oírle lo siguiente.
- En dos días le dan el alta, la lleváis a mi casa que la tengo reservada para casos especiales, tengo que darle unas lecciones antes de presentarla en público.
Aquellas palabras, me trastornaron, mis constantes vitales se dispararon la tensión arterial me subió tenía una taquicardia, rápidamente entro un medico y me inyecto un calmante que me hizo dormir. Aquella alteración hizo que el alta hospitalaria se retrasase un par de semanas más. Un día aquella mujer volvió a visitarme y me dijo.
- Fatine, no te alteres, dentro de unos días te llevaran a mi casa, en ella estarás como una reina, tendrás una nueva vida, hermosos vestidos viajaras, ganaras dinero te enamoraras incluso puede que llegues a casarte, eso sí, no podrás tener hijos. Como ya te abras dado cuenta por todas las conversaciones e instrucciones que se te dieron te hemos transformado en una hermosa mujer, tienes unos hermosos pechos, incluso muy sensuales y más bonitos que los míos, unas caderas que lucirás en tus bailes, los hombres al verlas mover seguro que alguno se correrá de gusto, tu pene, lo hemos cortado, pero no lo tiramos, con el hicimos una vagina, una bailarina no puede llevar esos colgajos entre las piernas, te hemos hecho una depilación definitiva, no tienes un solo pelo de los ojos para abajo, las axilas, las manos el pecho la espalda, los brazos, piernas culo y como es natural el pubis, estas completamente limpia de polvo y pelo, bueno lo de polvo de momento pues te hemos dejado muy apetecible a la vista de los hombres. Como sabes, nosotras las mujeres cuando tenemos la regla somos impuras según la ley del Corán y no podemos tener relaciones sexuales, eso a ti no te preocupara, podrás abrirte de piernas todos los días del mes. Ahora te dejo, que tengo que ir a comprarte la ropa para ti, necesitas de todo, te encantara lo que voy a comprarte. Dentro de unos días te espero en mi casa.
Toda aquella información que me dio aquella mujer me dejo atontado, pero no me quedaba otro remedio que resignarme.
El día señalado, me trasladaron a una finca, era muy distinta a las casas en las que había estado retenido, me metieron en una habitación y me dejaron encerrado, al poco entro una mujer algo mayor y me dio una ropa para ponerme, al verla me di cuenta de que toda la ropa que me traía era ropa de mujer, me mando desnudarme , me ayudo a quitarme todas las vendas que tenía puestas, y ante un espejo de cuerpo entero se reflejaba la imagen de una mujer, pelo negro, cejas depiladas y marcadas, pómulos un poco sobresalientes, los parpados hacían que tuviese los ojos más grandes, mis manos femeninas, con una perfecta manicura, las orejas perforadas para recibir pendientes, unos pechos que al moverme se movían al compas de mis pasos, sus pezones oscuros al igual que las areolas , una cintura estrecha y unas caderas que daban a mi figura la clásica imagen de una mujer sensualmente receptiva, mis glúteos, redondos, me dio una bragas, un sujetador y una chilaba para ponerme así como unas sandalias de medio tacón, me mando sentarme y procedió a pasarme un cepillo por el pelo, al mismo tiempo que me decía.
- Fatine, nunca he visto a una joven tan hermosa como tú, serás la admiración de los hombres.
Luego me maquillo, marcando la línea de los ojos, los labios con un tono rosa pálido y un poco de colorete y me acompaño a un salón.
CONTINUARA
martes, 21 de junio de 2016
FERNANDA Y SUS AMIGAS
Ya han pasado varias semanas desde que vivimos juntos con Fernanda, Irina y Tanya, nuestras vidas han cambiado enormemente, tener una relación de a cuatro, en ocasiones a ha sido más difícil que lo normal, pero en la mayoría, más gratificante. Tener la posibilidad de vivir lo mejor de ambos mundos, es realmente increíble.
En una ocasión, al llegar después del trabajo, encontré a Fernanda sentada en el sofá, sollozando, con cara de pena. Me acerco, la tomo por la cintura, ella pone su cabeza en mi hombro y, entre suspiros, me dice:
- Nunca pensé que esto me pasaría, ..., me enamoré de ti...
Sigue, suspirando, cada vez con más pena, durante algunos momentos pude ver cómo le caían algunas lágrimas.
- Tener que compartir al hombre que amo, por mi decisión, en mi propia casa, y sin tener tiempo para tenerte para mi sola, no me está haciendo bien.
Casi se me parten el corazón estas palabras, yo también tengo sentimientos por ella, pero al mismo por las demás chicas. En ese momento no podía elegir, no por que tuviera algún miedo, si no que, la situación que estaba viviendo era casi soñada.
Luego de unos segundos, la abrazo con fuerza, nos damos un beso apasionado, la tomo entre mis brazos, nos seguimos besando, ella me acaricia, mientras la llevo a nuestra cama. Al llegar, la pongo con suavidad en la cama, sin dejar de besarla, mientras le quito la ropa, le acaricio su cuerpo, me demoro en sus hermosas tetas, producto de mi locura y desea, sigo acariciando y besando su cuerpo, mientras termino de desvestirla. Le saco su pequeña tanga, con una mano, la siento gemir de placer, con la otra le tomo el pico, la masturbo con suavidad, mientras le chupo el pico y las bolas. La siento gemir con más intensidad, si chupando y jugando con ese hermoso pico, me atrevo un poco más, mientras sigo besando sus piernas y suavemente le doy la vueltas, sin dejar de masturbarla. Le meto la lengua en su culito, a la vez que con fuerza agarro sus hermosas nalgas, su cuerpo se retuerce, ella empieza a temblar de placer, mientras me grita con fuerza:
- No pares!!! Sigue, métemela!!! Por favor te imploro, métemela!!!
La giro nuevamente, la levanto suavemente, acomodo la punta de mi pico en la entrada de su culito, al principio, se la meto con suavidad, la dejo reposar unos segundos para que se acostumbre (a pesar de todo, tiene el culito más apretado que jamás me he comido), sin mediar aviso, se la meto de un solo golpe, Fernanda gime de placer:
- Aaaaaaaaaaaaaaaaah!!! Me partes en dos!!! No pares, sigue, sigue...
Empiezo un vaivén intenso, con mucha fuerza, me vuelve loco ver como sus tetas se balancean de un lado al otro, mientras sigo metiéndosela cada vez con más fuerza. Mientras ella sigue gimiendo de placer, la pajeo con una mano, con la otra le acaricio sus tetas, gime cada vez con más fuerza, a lo que me dice:
- Amor, voy acabar, sigue, estoy acabando aaaaaaaaaaaaah!!!
Salta un chorro enorme de semen que queda sobre mi abdomen y sus piernas. Siento como su cuerpo se relaja, pero a mi aún me faltaba y quería llenarla con mis jugos. De un solo golpe le doy la vuelta, le la vuelvo a meter, esta vez de un solo golpe, el vaivén, esta vez, es más intenso, siento como las gotas de sudor de mi cuerpo caen sobre su espalda, mi cuerpo empieza a temblar de placer:
- Estoy a punto de acabar, mi amor, que delicia!!! - Le grito.
A lo que ella responde:
- Amor, lléname entera, inúndame con tu semen!!!
Apenas controlo una descarga enorme, hace mucho tiempo que no gozaba de esa manera, mi semen salió de su cuerpo de manera explosiva. Chorreando sus piernas, dejándome todo mojando, ambos, finalmente nos recostamos abrazados, exhaustos. Antes de poder decir palabra, Fernanda se abalanza sobre mí, me besa, y luego se dirige a mi pico, para limpiarlo con su lengua, antes de recostarse sobre mi pecho, de manera cariñosa y dulce. Mientras me sigue acariciando el pecho, esta vez de manera tierna, levanta la mirada y me dice:
- Necesitaba esto, sé que tengo que compartirte, pero necesito que me des atención, necesito saber que eres mío. Necesito que me lo recuerdes de tanto en tanto.
Yo le beso la frente, le hago cariño en su cabeza, y le respondo:
- Esta es una situación anormal, lo entiendo, y me es difícil tener que lidiar con esto, en ocasiones. Pero te prometo hacerte sentir especial, como tú te mereces, cada día, cada vez que estemos juntos.
- Te prometo, darte lo que me pides, cada vez que lo necesites o lo desees.
Fernanda sonríe, nos besamos nuevamente. Nos quedamos abrazados en la cama por un par de horas, hasta que suena mi celular, eran Irina y Tanya, llamando para decirnos que se habían retrasado con unas compras, pero ya iban camino a la casa. Con Fernanda decidimos limpiarnos, las chicas decían que demorarían cerca de 30 minutos, por lo que nos fuimos juntos a la ducha, nos abrazamos bajo el agua, mientras seguíamos acariciándonos, nos excitamos al mismo tiempo, nuestros picos se enlazaban como dos espadas, Fernanda me pide que se la chupe, me arrodillo y lo hago. Ella me acaricia la cabeza, mientras yo sigo chupando, lamiendo sus bolas, mientras le meto un dedo en su culito. Fernanda, nuevamente entre gemidos, dice:
- Quiero metértela, quiero darte el mismo placer que me diste, ..., aaaaaaaaah!!! Date la vuelta, no quiero acabar en tu boca, déjame acabar en tu culito, aaaaaah!!!
Levanto la mirada, la dejo hacer, estaba deseoso que me la metiera nuevamente, me levanto, apoyo mis manos contra la pared, levanto mi culo, mientras ella entra de golpe, se mueve con pasión, siento sus bolas chocando contra mi culo, mientras gemimos juntos:
- Que culito más rico!!! - grita Fernanda - Que delicia, sigue moviéndote como la putita que eres!!!
- Métemela con fuerza!!! - le digo - Aaaaaaaaaaaaaaaah!!!
Ella me la sigue metiendo con fuerza hasta que la siento acabar en mi culo, llenándome de sus semen caliente. A esto se da la vuelta, me tira en la tina y se sienta sobre mi pico, mientras grita de placer:
- Aaaaaaaaaaaaaaaah!!! Soy tu puta, tu eres mi machooooooooooooo!!! Sigue metiéndomela, estoy a punto de gozar de nuevo, inúndame, rásgame, párteme en dos!!! Aaaaaaaaaaaaaaaah!!!
Nuevamente acabo con fuerza, la lleno de semen, Fernanda cae rendida en mi pernas, apenas tenemos las fuerzas suficientes para podernos nuevamente de pie y vestirnos.
Nos vamos a la sala, donde prendemos el televisor, mientras esperamos a las chicas. Al cabo de unos minutos ellas llegan, riéndose, mientras nos cuentan que habían aprovechado una gran liquidación de una conocida casa comercial y compraron regalos para todos. Irina toma a Fernanda por la mano y le pide que la acompañe a la pieza, se acerca al oído de Fernanda, le dice un par de palabras, se besan y se van a la habitación.
Tanya, a su vez, se sienta a mi lado, me besa y me dice:
- Quieres que modele para ti? Compre muchas cosas lindas.
Muevo la cabeza en señal positiva, mientras Tanya se desviste de manera erótica, moviéndose como una putita, como mi putita rusa, primero se pone una pequeña tanguita, luego un sostén transparente, camina de manera sexy, se me acerca, antes de llegar mí, se arrodilla, llega gateando, me saca el pantalón de golpe, mientras me la chupa (no sabían si podía aguantar una tercera vez seguida, pero de seguro tenía que dar mi mejor esfuerzo), la tomo por la cabeza, guío sus movimientos.
Apenas siento acabar, la detengo, la siento en el sofá, le saco su tanguita, para meter mi lengua en su, perfectamente lampiña, vagina. Se la lamo cada vez con más intensidad, como si quisiera penetrarla con mi lengua, ella responde retorciéndose de placer:
- Aaaaaaaaaaaaaah!!! Estoy gozando, estoy gozando!!! No pares!!! Aaaaaaaaaaaaaaaaah!!!
La siento gozar en mi boca, mientras sigo aumentando la intensidad de mis lamidas. Casi me implora que se la meta, me recuesto en el sofá, le levanto una pierna mientras se le meto con fuerza, la siento gemir, gritar, estremecerse de placer:
- Así, así, no pareeeees!!!
Cambiamos posiciones, se monta sobre mí, cabalga con locura, sus movimientos son cada vez más intensos, cada vez mayores. La pongo de cuatro, mientras se la meto, intercambiando agujeros, entre la vagina y el culo, ella vuelve a gemir:
- Me voy de nuevo, me vooooooooooooy!!! Aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaah!!!
Yo tambien estoy listo, y me sumo al grito:
- Me estoy yendo, acabamos juntoooooos!!! Aaaaaaaaaaaaaaaah!!!
Ella me pide que le llene la vagina con mi semen, cosa que hago, llenándola, nuevamente suelto una descarga enorme, con tanta fuerza que mi semen se escapa de su vagina, chorreando sus piernas y las mías.
Me quedo recostado sobre su cuerpo, con mi pico aún en su vagina, exhaustos, pero satisfechos luego de vivir un placer enorme.
Luego de unos instantes nos vestimos, en eso llegan Irina y Fernanda, abrazadas y riéndose. Irina me regala una sonrisa mientras me dice:
- Veo que te gusto la ropa que compró mi hermana, parece que la disfrutaron igual que nosotras.
Nos reímos los cuatro, nos vamos a la cocina a preparar la cena. Mientras nos reímos y abrazamos, seguimos jugando entre nosotros, mientras yo preparaba la cena, Irina me la chupaba, en una ocasión mientras Tanya lavaba los platos, llego Fernanda y se la empezó a meter por el culito, Tanya ya no daba más de placer, cuando yo la tomé y se la metí de golpe en su vagina, Tanya gemía como loca al tener sus dos hoyos llenos, seguimos así hasta que gozó como loca, casi se desmaya del placer. La dejamos recostada sobre el piso, cuando levanto la mirada y veo a Irina, de cuatro, abriendo sus culito con las manos, pidiéndome por favor que se la meta.
No tuvo que pedirlo dos veces, llegue casi que dé un salto, me clave en ese culo hermoso metiéndola y sacándola casi que con violencia, ella levanta su culito un poco más, Fernanda se acerca por mi espalda, me acaricia el culo, yo solo la miro y muevo mi cabeza, en señal de consentimiento, Fernanda me lame el culo mientras yo se la meto a Irina. Luego me la mete a mi también, quedo en el medio de las dos, hace tiempo no tenía tan hermosa sensación, Fernanda goza casi de inmediato, llenándome el culo, mientras yo hago lo mismo con Irina, que se retuerce de placer:
- Aaaaaaaaaaaaaaaaaaah!!! Que deliciaaaaaaaaaaaaaaa!!! Aaaaaaaaaaaaaaaaaah!!!
Tardamos en recomponernos. Luego de hacerlo, aún desnudos nos fuimos al sofá, encendimos el televisor, en un momento nos miramos, todos exhaustos pero satisfechos. Nos reímos y nos recostamos, hasta quedarnos dormidos, ansiosos por un nuevo amanecer, y las nuevas aventuras que nos esperan,... juntos.
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