viernes, 24 de junio de 2016

MAS ALLA DEL ATLAS

Barcelona, principios de la década de los 90, la ciudad preparándose para la celebración de los Juegos Olímpicos del 92, abunda el trabajo, en todas las esferas, construcción, servicios etc. mucha mano de obra extranjera, sudamericanos, marroquíes, del centro de Europa, no falta trabajo. Mi padre tiene en sociedad con mi tío un taller de carpintería metálica, siete empleados y pensando en contratar alguno más, yo tengo 3 años, correteo por los talleres, me gusta ver como los operarios trabajan con las maquinas. 17 años más tarde termino mis estudios de peritaje industrial y me pongo a trabajar en la fábrica, mi tío había muerto hace dos años. La empresa había crecido lo suficiente y estábamos estudiando la posibilidad de montar una sucursal en Marruecos, las facilidades que daba el gobierno para las industrias eran muy ventajosas, facilitaban los terrenos y la mano de obra más barata. Entre los empleados teníamos a dos marroquíes, buenos trabajadores tenían mi misma edad, habían llegado a España como ilegales, pero con esfuerzo, habían conseguido los papales y trabajaban en la actualidad legalmente, era primos uno se llamaba Fail y Mahmoud. Aunque en la empresa les llamábamos, “Los Moritos” muchos días, al salir de trabajar, yo me quedaba en un bar cercano a la fabrica y charlábamos de diversas cosas, tanto de España, como de Marruecos, las costumbres, la comida, ellos no podían comer cerdo, con lo bueno que esta el jamón serrano, tampoco bebían alcohol, solo café, té, o zumos, respetábamos sus costumbres aunque siempre nos metíamos con ellos, siempre en plan de broma, diciéndoles que no sabían comer, que sus mujeres debían de pasar un calor tremendo en verano ya que las veíamos caminar en el mes de Agosto codas cubiertas con sus chilabas y el velo que les cubría la cabeza, aunque la cara la llevaban descubierta, ya digo, criticábamos las costumbres pero las respetábamos. Un día nos pidieron si abría la posibilidad de que pudiesen venir uno de sus hermanos a trabajar en la empresa, que era buen chico, trabajador y que en Marruecos, el trabajo escaseaba. Se les informo que estábamos en trámites de abrir una sucursal de la fábrica en Marruecos, aprovechando las beneficiosas condiciones que nos daban en Marruecos, Terreno gratis, mano de obra recién salida de las escuelas de formación profesional y con una exención de impuestos de 50 % durante 10 años y que en fecha breve iría yo personalmente a Rabat para estudiar las condiciones y que si todo salía como esperábamos en dos años como mucho tendríamos una fabrica en Marruecos, y su hermano podría trabajar con nosotros y ellos con ya gran experiencia serian los jefes de planta. Quedaron satisfechos e informaron a sus familias de nuestros proyectos indicándoles que habría trabajo pero que se tenían que preparar. Con tal motivo, comencé a viajar frecuentemente a Marruecos, primero para solucionar todos los papeles que necesitaríamos para la fábrica, las maquinarias, la contratación de personal etc. Por fin ya estaba todo solucionado, mi padre y yo nos desplazamos a Marruecos para la inauguración de la fábrica, la habíamos instalado en un polígono industrial del Tánger, tras el acontecimiento me quede durante unos meses con el fin de ponerla en marcha y supervisar al nuevo personal, mientras mi padre regresaba a Barcelona. El tiempo paso y yo andaba a caballo entre Barcelona y Tánger, un día después de cerrar, Fail y Mahmoud, me invitaron a una fiesta típica, en agradecimiento por todo lo que había hecho por ellos y sus familias, me llevaron a cenar a un restaurante típico y después a un salón de té donde había una exhibición de danzas típicas del país, solamente en lugares como esos se podía beber alcohol, yo pedí un whisky , que no fue uno, sino varios, ellos solamente tomaron té o café, aparte de los famosos pastelitos de Marruecos. Cuando nos retiramos eran las 3 de la madrugada. Al día siguiente, tenía un dolor de cabeza que no recordaba nada, no obstante en las charlas cotidianas que tenia con el personal, les indique que antes que marchase teníamos que ir otra vez de juerga, pero esa vez pagando yo, como es natural aceptaron rápidamente. El día antes de marchar, y como les había prometido, salimos de marcha, no fuimos al mismo sitio, recorrimos varios lugares, lo único que recuerdo es que en la mesa en la que estábamos había una mujer con unos ojos grises impresionantes ojos que de verdad me cautivaron, no la volví a ver. Cuando me desperté, estaba atado a una silla, en un cuarto de aproximadamente 3x2 completamente desnudo y con la boca tapada con una cinta americana, quería gritar pero no podía. Me habían secuestrado, pensé que mi padre al ver que no llegaba, trataría de ponerse en contacto con migo, bien a través de el consulado, la policía o la familia de Fail y Mahmoud, fue lo primero que hizo, ellos le dijeron que la noche anterior habían salido a cenar y después a tomar unas copas, que había bebido en demasía y me habían llevado al hotel, que el personal del hotel los acompaño hasta la habitación y que allí me habían dejado. Se puso en contacto con el consulado y este a su vez con la policía, la cual empezó con las averiguaciones oportunas, en el hotel le verificaron todo lo que Fail y Mahmoud le habían dicho a mi padre y que no sabían mas, que no me habían visto salir del hotel, y en las cámaras de vigilancia no se veía mi salida del hotel. En eso, en la habitación donde me tenían retenido, entro un hombre, se mantuvo en las sombras y me dijo. - Sé que te están buscando, pero no te encontraran, tu vas a sufrir las vejaciones que vosotros los “Españolitos” le inferís a nuestros compatriotas, dándole los peores puestos de trabajo, humillándolos haciendo que nuestras mujeres se prostituyan para el gozo de los infieles, vas a saber lo que es ser humillado, despreciado, apedreado, por no ser un servidor de su amo.

jueves, 23 de junio de 2016

MAS ALLA DEL ATALAS 4

MÁS ALLA DEL ATLAS – 4 Al entrar en aquel salón encontré a una mujer, cuyo rostro no me era desconocido, se acerco a mí y me dijo: - Fatine, me alegro de que estés en mi casa, espero que seamos muy buenas amigas, mañana traerán las ropas que te he comprado, serán para recibir y atender a los clientes son Takchitas, Caftanes, Jabadors y chilabas, además de ropa occidental para ir por la calle, las otras ropas son para atender a los clientes y estar en los salones de tu trabajo. Yo he sido la mejor bailarina de marruecos, pero ahora a causa de una lesión no puedo bailar, he buscado por todas partes una mujer que me sustituya y por fin la encontré en ti, aquel día que fuiste con unos amigos, he tenido que transformarte ya que los hombres no bailan como lo hacen las mujeres, te he convertido en mi sustituta y desde ahora eres una mujer, no te esfuerzas en negarlo. Entonces recordé a aquella mujer que vi en el club el día que me secuestraron, era ella, sus ojos me habían llamado plenamente la atención. Ella me seguía hablando, y en mi mente entraban las palabras que me decían lo que era, me estaba convenciendo, haciéndome un lavado de cerebro y borrando de mi mente todo mi pasado, estuvimos hablando toda la tarde, cuando termino de hablarme me hizo solamente tres preguntas. - Fatine, ¿Qué quieres ser en la vida? - Una bailarina como lo fuiste tú. - ¿para ello que darás a cambio? - Todo mi cuerpo, seré la mujer más deseada de Marruecos - ¿Estás dispuesta a servir a los hombres y a todas aquellas personas que te pidan lo que hasta ahora has guardado con recato? - Si, son una sierva tuya, haré lo que me mandes, y obedeceré a todas aquellas personas que me den una orden, sea cual sea, mi voluntad es la tuya. - Muy bien Fatine, eres mi amiga y por ello te voy a premiar, esta noche te llevare al sitio donde trabajaras, te presentare a tus compañeras, así aprenderás cuál es tu misión. Al salir del salón en el último momento me dijo, - Ponte una Takchita, bien escotada, quiero que se vea que eres una mujer hermosa. - No te preocupes, los hombres se volverán bizcos al verme, seguro que no vieron unas tetas como estas desde hace mucho tiempo. Cuando llegamos al club donde trabajaría, todo el personal, saludaba a mi ama, nos sentamos en un apartado donde podíamos ver todo el espectáculo, una tras otra, salían las chicas a bailar diferentes danzas, me indico que me fijase bien en los movimientos de caderas, manos y vientre, que eran las principales zonas donde se fijaban los hombres, una vez terminadas las danzas, las chicas se sentaban con los clientes alternando con ellos incitándoles a beber, algunas después de un rato se levantaban llevándose a los clientes a diferentes apartados, donde se exhibían más detenidamente ante ellos, terminando en algunos casos con una felación y en otros con penetraciones, tanto vaginales como anales, tenía que trabajar en un puticlub como una prostituta cualquiera. Cuando salimos del local y regresamos a la casa, me pregunto. - Que te pareció el local, Fatine? - Esta muy bien y tiene mucho ambiente, las chicas debes sacarse un buen sobresueldo con las sesiones privadas? - Sí, pero el 50% de las sesiones son para mí, ellas son mis empleadas. - Ahora quiero enseñarte una cosa, que pocas han disfrutado de ella. Me llevo a sus habitaciones, y me mando desnudarme, una vez desnuda, ella se desnudo, y pude comprobar que no era una mujer 100%, era un transexual, se acerco a mí, y me dio un beso en la boca, luego me mando agacharme y hacerle una felación, tenía un pene que en plena erección mediría unos 22 cm, casi no me cavia en la boca, me agarraba la cabeza y la movía con movimientos hacia ella para que no dejase de mamar aquella enorme polla hasta que se corrió dentro de mi boca, luego, me empujo sobre la cama y poniéndome a cuatro patas, me la metió por mi nueva vagina, di un grito de dolor, me había desvirgado, agarrándome por las caderas empujaba su pene dentro de mi vagina, al principio sentí dolor, pero este fue desapareciendo al tiempo que aparecía el placer de ser poseída, mis tetas se movían como badajos de campanas, nuevamente se corrió dentro de mi vagina. Al mismo tiempo me decía. - Fatine, tu serás mi amante, todos los días yacerás con tu ama, aparte de haber yacido con clientes, desde el primer día que te vi, me enamore de ti y me propuse que serias mía, hoy solo te he poseído por la boca y por la vagina, otros días será por los tres sitios y te aseguro que serás tu la que me pidas ser poseída. - Lo que mi ama desee, siempre estaré dispuesta a satisfacer los deseos de m i ama. A partir de aquel día, las clases de danza se incrementaron, todos los días ensayaba 4 horas por la mañana y cuatro por la tarde, terminaba el día agotada, por la noche los días que no acompañaba a mi ama al puticlub, aprovechaba para descansar, pero al regreso de ella, en lugar de acostarse en su habitación iba a la mía y se costaba en mi cama, me despertaba y me follaba por las tres partes, eso provocaba en mi una afición que se fue acentuando de tal manera que llegue a pedirle que me follase por la mañana y por la noche, me volví una adicta al sexo. Hasta tal punto que necesitaba diariamente una polla bien en mi culo o en mi coño. Fue entonces cuando ya me presento en el puticlub como la primera bailarina, la primera vez que salía, estaba muy nerviosa, pero afortunadamente tuve éxito, no faltaba una noche en que alguien me reclamase para algún apartado, mi vestuario para las actuaciones era lo indispensable, unas braguitas, con unos cinturones de monedas, un sujetador que muchas veces al moverme hacia que mis pechos se escapasen quedando al aire y los velos sensuales con los que invitaba a los hombres a mi sexo. En los apartados, me los cepillaba en cualquier postura, el perrito pero la que preferían era que yo me sentase sobre ellos penetrándome de frente, de esa manera mis pechos quedaban a la altura de sus bocas aprovechando para que me los mamasen y estrujasen. Llegue a ser la principal atracción de la ciudad, no había grupo de turistas que n o pasasen para verme, y el que más o menos si no me metían mano me metían otra cosa que me gustaba más. Un día tras mi actuación, me llamaron a un reservado, en el había un señor un poco mayor, estuvimos hablando largo tiempo, ala vez que me metía mano, me dijo que era viudo, y que necesitaba una mujer como yo para que lo cuidase, le indique que no podía, que pertenecía al club y si quería que hablase con la dueña, me dijo que si que quería hablar con la dueña. La llame y estuvieron hablando toda la noche, al día siguiente, me dijo. - Fatine, te he vendido al señor de anoche, tenemos que hacer los papeles para que te marches con él, te casaras ya le dije que no puedes tener hijos pues de pequeña tuviste una infección en los ovarios y se te extirparon, para que entres en su país, te hará un contrato de trabajo, todo legal. En dos días te marcharas con él. - Pero ama, el es un hombre mayor y no podrá darme placer como me lo das tu, yo quiero todos los días. - Tienes que obedecer, y hacerle disfrutar. - Lo que ordene ama. A los pocos días estaba cogiendo un avión con aquel señor que me llevo a su país, todos los días le hacía disfrutar, no como mi antigua ama, el solo podía por las noches y no todos los días, el resto de los días, yo me ocupaba de la casa y demás labores domesticas, me case con él. Un día descubrí en un cajón unas fotografías de su difunta esposa y de su hijo que habían muerto los dos. Su difunta esposa, era mi madre, y su difunto hijo era yo y el era mi padre. Me había casado con mi padre sin saberlo ambos. Los últimos años de su vida se que lo hice feliz ya que disfrutaba de nuestras relaciones. Hoy vivo con comodidad, tengo amigos marroquíes que me vienen a visitar a mi casa y con los cuales me acuesto, soy una adicta al sexo.